La vida de Laurentino Tejerina Marcos, anarquista leonés, resume un siglo de persecuciones: militante de la CNT, amigo de Durruti, combatiente republicano y muerto en la clandestinidad, la Iglesia se negó a darle sepultura por “hereje”.
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Vaya negocio que tienen montado los curas.
Ellos tampoco.
Luego le encarcelaron en el bienio derechista, que en la II república se votaba y todo, que cosas más raras hacían estos rojos, y por supuesto, Tejerina la defendió en la Guerra Civil.
Los Anarquistas crearon la mayor organización obrera que ha habido en España, la CNT, con más de un millón de afiliados con una población de 26 millones de habitantes, algo bien vistos estarían, para que te hagas una idea VOX no llega ahora ni a 70.000.
II Republica) pese a tener la vida resuelta en Francia, regresó a España acogido a la amnistía republicana”.
Te agarras a que en 1933 fue procesado durante una huelga, imagino que entonces padeceríamos el mismo problema que ahora, los señores togados serían los mismos que durante la dictadura de Primo de Rivera, ¿te suenan las similitudes con la situación actual? Así que NO manipules, los males de este hombre NO fueron causados por la Republica, es más, se jugó la vida defendiéndola.
En paralelo, este hombre no era hereje, sino apóstata (el artículo no lo dice, pero hay suficientes indicios). Si ni la iglesia se sabe sus normas...
#4 no veo la venganza (desde el punto de vista del muerto, aunque para la iglesia sea algo así como "pues ahora te quedas sin santa sepultura", y la respuesta sería "pues vale"
Otro tema es la higiene, como dice #6
Se respeta la herencia porque afecta al derecho de terceros, pero no hay ninguna autoridad que exista para garantizar la voluntad del muerto fuera del contexto de la herencia. Es la familia quien tiene que decidir cómo lo entierra y dónde y quién se hace cargo de los gastos si el difunto no lo dejó pagado en vida.
fue enterrado en el mismo escondite que le había salvado la vida. En 1945, su hijo Antonio fue detenido y obligado a desenterrar el cadáver. El secreto había sido revelado bajo tortura. [...] Finalmente fue enterrado en una sacristía en ruinas,
Lo enterraron con conocimiento del hijo, lo desenterraron y lo enterraron sin ceremonia religiosa y fuera del cementerio.
Laurentino Tejerina Marcos falleció el 17 de febrero de 1944 y fue enterrado en el mismo escondite que le había salvado la vida. En 1945, su hijo Antonio fue detenido y obligado a desenterrar el cadáver. El secreto había sido revelado bajo tortura.
Cuando los restos llegaron al cementerio, el cura de Onzonilla se negó a darle sepultura en terreno sagrado por considerarlo “hereje”. Finalmente fue enterrado en una sacristía en ruinas, posteriormente incorporada al camposanto.
El problema es que obligaron a desenterrarlo para no darle sepultura cristiana.
El problema sería que lo desenterraron para humillarlo, no que no lo quisieran enterrar.
Era más un castigo para los familiares y servía de ejemplo a quienes se descarriaban de su ideario político.
En mi pueblo hay un camposanto improvisado, fuera del cementerio eclesiástico, sin lápidas, que se conoce como "l'campu los rojos".
O sea, que el personaje lo han caracterizado bien.
Enemigos eran.