Tras la solemne ceremonia de entrega de los premios y la cena de gala que siguió a ésta, en la que se observa un rígido y centenario protocolo, los caballeros Nobel vivieron una experiencia única. Los Premios Nobel fueron espectadores de un excitante show de strep-tease realizado por guapas universitarias. Totalmente estupefactos, los perplejos nobeles, lanzaron muchos ¡Oh!, ¡Dear!, ¡Gosh!, ¡Goodness! ¡Mon Dieu! y exclamaciones parecidas. Aunque casi todos al dejar el aula declararon estar encantados de haber vivído el famoso «pecado sueco»