#2 La trabajadora lo que reclamó fue la improcedencia, no la nulidad. Pero debería haber sido más ambiciosa e ir a por la nulidad. Los salarios de tramitación son más pasta y además una vez readmitida es virtualmente indespedible. Prácticamente como ganar una oposición.
#7 Con todos mis respetos, eso es una tontería. Una cosa es cómo te hablan tus amigos, tu familia y tu entorno y otra es lo que grita un energúmeno que no conoces desde una grada. Mi amiga me puede llamar maricón y nos reímos. Me lo grita un desconocido o desconocida y tenemos un problemita. Y por cierto, los insultos son en su inmensa mayoría heteronormativos, creo que utilizas una palabra que has leído por ahí sin saber su significado. De hecho ser heteronormaitvo e inclusivo es bastante complicado, aunque no imposible.
Anda que no hay motivos para insultar a este payaso. Hay que ser muy subnormal para elegir la raza. Subnormal y nazi, claro... lo que viene siendo el aficionado medio que va al estadio.
#25 Ojo, que te van a venir los cachorros de Vox y los criptobros del Temu a decirte que es un trabajo como otro cualquiera, que trabajar en una oficina también es prostitución y demás basura machirula.
#50 A algunos indeseables como a este señoro, la misoginia les supura por los poros. De la inexistente usurpación de vivienda al victimismo machirulo de un sólo volantazo.
Me quedo por aquí esperando los negativos de los subnormales cuñados de extremo centro que pronuncien la palabra "segarro". Venid a mí, indigentes intelectuales, venid.
#4 Disiento. Al fascismo no se le derrota en las urnas. Su violencia hacia el trabajador, hacia el oprimido, hacia el diferente, sólo tiene una respuesta posible. No es bonita, no es fácil, pero es el único idioma que entiende. Y estamos tardando demasiado en darnos cuenta.
Que el turbocapitalismo vaya de la mano del fascismo no es ninguna casualidad. Y que todo vaya en un envoltorio de idiotez, de estulticia suprema, de imbecilidad no disimulada, tampoco lo es.
Vaya, que tenía antecedentes por violencia machista, qué extraño. Seguro que era una de esas denuncias falsas que ponen las malvadas mujeres despechadas para vengarse de los hombres.
La relación entre fascismo, misoginia y pederastia es tan estrecha que me cuesta creer que no sean un pack indivisible. Un saludito a Andrew Tate, referente intelectual de una generación de hombres dolidos y acomplejados.
#14 "Es que llamáis fascista al que piensa diferente" dijo mientras soltaba bilis contra la inmigración, el feminismo, los derechos humanos y la justicia social.