#14 sí, es posible. Se puede ir más allá de la tertulia de bar, del voto de castigo o del nihilismo político. Otra cosa es que, a la luz de la experiencia reciente, sea difícil de articular y sostener.
En teoría, podría surgir un movimiento amplio, transversal y persistente que escale desde la indignación social a movilizaciones masivas en todo el país y, llegado el caso, a una huelga general. Esto último no es sencillo, requiere respaldo sindical, coordinación y un encaje legal claro, pero históricamente ha sido una herramienta capaz de desbloquear situaciones enquistadas.
Ahora bien, tampoco hay que ser ingenuos: ante algo así, toda la maquinaria política, mediática y económica se activaría para desactivar el movimiento. Tienen capacidad para redirigir el relato, fragmentar apoyos y generar divisiones que acaben diluyendo la presión. Por eso, más que solo indignación, haría falta organización, objetivos concretos y una base social muy amplia y sostenida en el tiempo. Sin eso, todo se queda en estallidos puntuales que no terminan de traducirse en cambios reales
CC #29
#11 si la decisión de si he desinformado o no depende de personal puesto a dedo por Gobiernos corruptos como los nuestros, virgensita, que me quede como estoy.
#2 el nivel de persecución y difamación, que ha sufrido esa familia es indignante para cualquier persona que no le domine una rabia y un odio irracional. Te pueden caer mal, pensar que has sido traicionad@, que son falsos o que lo que defienden son patrañas, pero nada de lo hecho o dicho justifica lo que han sufrido; y mucho menos si ponemos en una escala de valor lo hecho y dicho por otros políticos en el pasado y el presente. Es denigrante como sociedad
#5 Aunque ante todo defiendo tu libertad de expresión, lo que muestra #57 es bastante feo (que justifiques un genocidio porque "sus padres decidieron hacerlos nacer en la pobreza")
#99 Esa es la "superioridad moral" de la izquierda, asesinar a todo el que piense diferente porque los deshumanizáis. Como hicieron Stalin o Mao. O Hitler, que más o menos sois lo mismo.
#60 Positivo por lo de la incompetencia.. siempre me fascinó la profunda incompetencia de los jerarcas nazis o los fascistas italianos.. cuando Mussolini decidió, (porque se había levantado así ese día), declarar la guerra a los aliados, resulta que no avisó a la flota mercante, que estaba diseminada por muchos puertos de los aliados. En 24h perdió un 35% de la flota mercante. Esto fue un hachazo a la economía y les condicionó el resto de la guerra. Y como ésta, miles. Profundos incompetentes. Eso sí, lo de matar gente se les dió de maravilla. Ahí sí fueron eficaces..
#30 Contra los musulmanes todo vale en Menéame. Puedes literalmente cagarte en sus niños muertos y reírte de su exterminio y no pasa absolutamente nada, de hecho hasta vienen usuarios a votarte positivo.
Pero no son racistas, ni islamófobos, ni nada. Son ciudadanos despiertos nacidos libres en el Mundo Libre y blablablá.
Un comentario sobre los judíos, los negros, los blancos o quien sea que fuera la mitad de lo que se les dedica aquí a los musulmanes, supondría el bando inmediato. Pero nah, son moros, vale todo.
#4 Ni Kimmel ha roto ha llorar ni ha dicho que tiene que parar, así sin más. Ha hecho una petición abierta a los votantes de derechas para que reflexionen sobre lo que lleva sucediendo este año. Según él, son ellos quienes pueden parar el autoritarismo de Trump.
Van dos veces que Trump pisa la Casa Blanca. A estas alturas esto no va a parar con recapacitaciones.
En teoría, podría surgir un movimiento amplio, transversal y persistente que escale desde la indignación social a movilizaciones masivas en todo el país y, llegado el caso, a una huelga general. Esto último no es sencillo, requiere respaldo sindical, coordinación y un encaje legal claro, pero históricamente ha sido una herramienta capaz de desbloquear situaciones enquistadas.
Ahora bien, tampoco hay que ser ingenuos: ante algo así, toda la maquinaria política, mediática y económica se activaría para desactivar el movimiento. Tienen capacidad para redirigir el relato, fragmentar apoyos y generar divisiones que acaben diluyendo la presión. Por eso, más que solo indignación, haría falta organización, objetivos concretos y una base social muy amplia y sostenida en el tiempo. Sin eso, todo se queda en estallidos puntuales que no terminan de traducirse en cambios reales
CC #29