Cómo 1984, solo que con el Gran Marrano
El Gran Marrano: Ya no es un rostro enigmático en pantallas, sino una figura omnipresente y autoritaria que gruñe órdenes. Su lema no es "El Gran Hermano te vigila", sino "El Gran Marrano te huele" (omnipresencia del control).
La Guardia Puerco-policía: La policía del pensamiento sería reemplazada por gorrinos adiestrados que detectan cualquier atisbo de "pensamiento rebelde" o "individualismo" mediante el olfato, castigando a los "cochinos" que no siguen la línea del partido.