Son incontables por las redes sociales sus comentarios y críticas prácticamente desde el minuto cero que pisan suelo español, que huele a sobaco, que aquí no sabemos bailar, que el pan está duro, que el desayuno es una mierda, que no abren los comercios los domingos, que no pueden comprar antibióticos y purgantes sin receta en las farmacias, que las navidades son tristes y apagadas, que no pueden escuchar su música a todo volumen, sin que los vecinos se enfaden y les llamen la policía, que no les gusta que aquí hablamos fuerte y seamos directos, que no encuentran arroz todos los días en cualquier restaurante y además de que esto se va a convertir en Venezuela porque es un gobierno comunista...
Maniobras desesperadas para que ningun vasallo se adhiera a los brics, y demuestre a los demás que se puede crecer económicamente bajo reglas diferentes a las del Tío Sam.
Bien se sabe que cuando un solipsista, megalómano, y narcisista te busca y te adula, es porque te la va a meter doblada y sin vaselina. ¡Cuidado Petro!
Ese tipo de "panelistas" hablando de geopolítica, derecho de estado y economía, están a la altura de las inquietudes intelectuales de sus televidentes.
Bien se sabe que cuando un solipsista, megalómano, y narcisista te busca y te ofrece que habrá cambios, es porque te la va a meter doblada y sin vaselina. ¡Cuidado Petro!
No vamos a estrañar las críticas y el bailecito de Yaxilany, Riubalkis, Debraska, Yesaidu, Yubirixaida, Yubitzayda, Yuleisi, Yolimar, Yamilet, Julysmar, Yubiri, y Anabeth.
Ya veo los lamentos: "El comonismo de Sancho Pérrez está destruyendo las pobres corporaciones multinacionales Suecas, igual que ha hecho con Leroy Merlín..."