El portal Fight Chat Control informa que únicamente cuatro Estados miembro están en contra del reglamento (República Checa, Italia, Polonia y Países Bajos); el resto de países, incluido España, está a favor, a pesar de que los expertos advierten del riesgo de que se generen "capacidades sin precedentes de vigilancia, control y censura", así como de "abuso por parte de regímenes menos democráticos"...