No, lo han aprendido algunos pardillos que se creían el mensaje de Hollywood. La extrema derecha como Pagascal o el Narco que no quiere ser presidente siguen siendo lameculos del zanahorio.
El trumpismo es más coherente que sus homologos europeos. Creen que el mundo es una lucha de todos contra todos donde el más fuerte tiene derecho a dominar a los demás. Sus socios creían que solo era retórica y estética, una forma de presentarse como malotes antisistema a sus potenciales votantes.
Esperemos que esta vez no acabemos a palos como entonces.