Casi medio siglo conteniendo la respiración para saber cómo acaba el cuento de la Transición y al final resulta que detrás de todo el pifostio de los tanques, las llamadas telefónicas, los servicios secretos, el ruido de sables y la mano derecha del rey Juan Carlos, no había más que un bigote.
|
etiquetas: anatomía , bigote , tejero , transición , golpe
Que se esperaba, son poco de fiar. Lo debería saber,