#28 Qué va, si el público estaba entregado, coreando cada tema. Pero aunque no fuera así: si no quiere actuar en un sitio así que no vaya, que con esos cuantos miles de euros se podía haber contratado a cualquier otro artista. Kiko Veneno estuvo el año anterior y dio un pedazo de directo, igual no para sacarlo en DVD pero sí demostrando cariño por los fans de toda la vida, que al final son los que van a estas cosas.
#26 Fue un concierto al aire libre pagado por el ayuntamiento, ante miles de personas.
Partimos de la base de que se llevó para tocar la batería a su hijo, que el chaval no es que toque ni bien ni mal: es que sencillamente no sabe tocar. Lleva el ritmo toscamente y poco más. Y si el batería no da la talla, pues imagínate cómo fue la velada.
Vamos, que Raimundo salió de casa sabiendo ya que el concierto iba a ser una mierda pero que el dinero se quedaba en la familia.
#16 El análisis es estructural: analiza quién pone la materia prima (Andalucía y su cultura) y quién pone la fábrica y se queda el beneficio (Madrid y su recinto de multinacional).
El dato que pides es el flujo de capital: el negocio lo hacen empresas madrileñas usando gratis una marca que no han creado.
#9 Confundes la pataleta de la apropiación cultural con un análisis de economía política. Aquí el problema no es que un madrileño se vista de corto, sino el extractivismo simbólico: Madrid utiliza el patrimonio de una región con un 16% de paro para facturar millones en su propio beneficio.
Llamarlo "irrelevante" es no entender cómo funciona el capitalismo de servicios. No es un conflicto entre colectivos, es señalar que la capital se comporta como una aspiradora que absorbe la cultura de la periferia, la vacía de contenido y la convierte en un parque temático para el consumo rápido. El autor no habla de sentimientos, habla de quién se queda con el dinero y de por qué Andalucía solo se valora cuando divierte.
#5#8 Un símbolo no significa lo que el emisor quiere, sino lo que la sociedad ha pactado que significa.
En comunicación existe la sincronía: lo que importa es el significado aquí y ahora. Si usas un código que sabes que el 99% de la sociedad interpreta de una forma, estás aceptando esa lectura.
No puedes forzar al receptor a hacer arqueología para entender el significado que pretendías darle tú: la responsabilidad del mensaje es de quien elige el símbolo, no de quien lo recibe.
Todos los caminos de la corrupción del fútbol español llevan siempre al mismo sitio.