Polonia, el estado polaco, es una gran mierda, igual que el estado rusonazi Ucraniano. Es una evidencia que la gente normal y humilde de esos países son especialmente sociables, porque han tenido que soportar por generaciones la represión y la tiranía de sus propios estados. Pasa lo mismo con Marruecos, qué buena gente bajo semejante montón de estiércol terrorista medieval. No falla, pasa en todo el mundo. Uno de los mayores éxitos del capitalismo y las satrapías ha sido acabar con la rebeldía revolucionaria y la saludable ejemplaridad de los magnicidios. El Wadysaw este está tan vendido y podrido como Merz.
A los del barco les da igual fondear aquí, que atracar allí, que dar vueltas. Ya les han estropeado el crucero, no pueden ir follando unos con otros y no les dejan irse. Para eso no hubieran pillado crucero.
Podríamos aprovechar para seleccionar los extracomunitarios que no son bienvenidos, mandarles a tomar por culo desde la frontera y grabar un realiti para regocijo de los que no cojan el sueño en la siesta.
De comunismo no sabe, pero de incompetencia sí. Un incompetente o es honesto y busca una manera sencilla de vivir o es un mierda que necesita hacer méritos con el servilismo, la farsa y la traición.
“Un animal muerto hay que ponerlo a disposición de un gestor autorizado. Debe haber un punto de depósito identificado y seguro en la instalación, para que lo retire de allí un gestor. Todo debe quedar registrado con sus correspondientes actas y guías de entrega, recogida, transporte y depósito”.
Ni respeto laboral, ni bienestar animal, ni salud publica, pero coño, ni rigor histórico. En la edad media si se moría un bicho o se lo comían o se lo dejaban a las alimañas o lo quemaban, pero no andaban por ahí enterrándolo.