Nunca había visto la peli entera, siempre a cachos cuando en canales varios. La última vez que la vi casi toda entera, me llamó la atención que no salía ningún negro... Salvo uno en una orquesta brevemente cuando se lían a tiros mafiosos contra mafiosos y otro limpiando papeleras en una oficina.
Hasta aquí mi análisis.
Lo que ha soportado y soporta ésta mujer por decir la verdad es intimidante, aunque no con ella:
"Tanto, que el Gobierno de Donald Trump anunció el pasado julio sanciones contra ella. Es el mismo castigo que sufren once jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional y que les impide usar sus tarjetas de crédito o acceder a sus propios ingresos en bancos europeos.
Sobre esas sanciones estadounidenses, Albanese ha dicho esta mañana que todas las personas que las sufren tienen en común la defensa del derecho y la justicia. “Quiero que se entienda por qué sanciones impuestas por otro país tienen efecto en Europa: porque en lo que respecta al sistema bancario, no hay soberanía europea, por eso hoy me pasa a mí, pero mañana podrían sufrirlas miembros de gobiernos o jueces”, ha explicado"
“Hay intereses y presiones para silenciar y castigar a quienes se movilizan contra el genocidio”, ha advertido.
Muy buen articulo de denuncia del avance imparable de la represión de todo sentimiento de colectividad, sean asociaciones civiles, sindicatos, ONGs o toda tendencia de izquierda.
"Si bien la alianza entre partidos conservadores y de extrema derecha se está ampliando a nivel de la UE, la lógica del cordón sanitario ha sido activa redirigido contra la izquierda — ya sea que esto signifique partidos de izquierda o grupos de la sociedad civil etiquetados como izquierdistas para deslegitimarlos. Estos intentos de silenciamiento también se extienden a los movimientos sociales, los activistas climáticos, las ONG, los sindicatos y, más en general, a una sociedad civil que desafía al bloque de derecha emergente y su agenda corporativa primero".
Madre mía,he visto análisis simplones, pero el tuyo se lleva la medalla en el mundo de yupi.
La realidad es que los capitalistas explotan y se aprovechan del producto y beneficios producidos por los trabajadores y los médicos son cada vez más los camellos de las multinacionales farmacéuticas.