#12 Un poco histriónico pero reconozco que algunos de sus razonamientos son,como poco,impactantes.Dicho esto, no he visto ningún programa entero y si sus disquisiciones en la presentación del programa,incluso cuando no lo veía nadie y las únicas referencias no eran muy amigas con él.
Muy buena lectura que contada como novela nos descubre los modos sionistas ya en aquellos años.Y particularmente interesante el planteamiento de un solo país, Palestina.
Ojo lo que nos espera.
"La sorprendente rapidez de la revuelta desde abajo contra las grandes tecnológicas demuestra que la gente realmente se levantará del sofá para dar la pelea correcta.
En todo el país, las comunidades han estado luchando contra las propuestas de centros de datos por diversas razones. Algunos quieren proteger sus redes y suministros de agua. Otros temen que los centros de datos aumenten las facturas de energía, estresen la red eléctrica y utilicen tierras que estarían mejor conservadas para la conservación de la naturaleza o la agricultura. Luego está la ira más general contra los oligarcas tecnológicos, así como el terror por la inminente distopía de la IA—, desde la pérdida de empleos hasta las visiones hollywoodenses de máquinas malévolas que priorizan su propia supervivencia sobre la nuestra.
“La infraestructura que necesitan para este dominio corporativo no está construida en la nube”, dice Mahroh Jahangiri, asesor principal de políticas de Local Progress, que ha estado apoyando a funcionarios locales con experiencia técnica y política en este tema. Para construir esa “infraestructura física”, las empresas tecnológicas “dependen del poder estructural que han ejercido sobre las instituciones democráticas durante un tiempo para poder hacer lo que quieran” Pero lo que estamos viendo ahora, dice, es que “las comunidades locales y sus líderes electos realmente se encuentran en la primera línea de esta lucha” y están descubriendo que, de hecho, tienen cierto poder para decir no a las grandes tecnologías.
En Wisconsin, por ejemplo, al menos cuatro comunidades—DeForest, Caledonia, Yorkville y Greenleaf— han derrotado recientemente las propuestas de centros de datos, ya sea logrando que las autoridades locales las rechacen o causando tantos problemas que las empresas retiraron sus planes. Los condados y ciudades de Georgia sí lo han hecho aprobó moratorias sobre centros de datos".
#8 Desde luego ves la portada y te das cuenta de los sesgos.Algo como la situación de las cárceles y presos en Norteamérica ni mucho menos le dan tanta importancia como debería.
Ni que fueran los ICE. A ver si Amnesty se quita la máscara y nos cuenta más cosas:
"Estados Unidos tiene la mayor población carcelaria del mundo, con aproximadamente 2,2 millones de personas encarceladas en 2024, lo que representa una tasa de 505 reclusos por cada 100.000 habitantes, siendo el tercer país con mayor tasa de encarcelamiento en América. Aunque no es el país con la tasa más alta del mundo —ese récord lo tiene El Salvador—, su número absoluto de presos es el más alto.
La población carcelaria estadounidense está profundamente marcada por desigualdades raciales y sociales. A pesar de representar solo un octavo de la población, los afroamericanos constituyen casi la mitad de los presos, lo que refleja un sistema con discriminación sistémica. Más de la mitad de los reclusos están encarcelados sin haber sido declarados culpables, principalmente por no poder pagar fianzas, lo que convierte el sistema en una herramienta de castigo por pobreza.
En cuanto a los presos políticos, aunque Estados Unidos no reconoce formalmente esta categoría, hay evidencia de que personas encarceladas por protestas, activismo social o disidencia política han sido detenidas, especialmente en contextos de movilizaciones como la lucha por los derechos civiles o protestas contra la policía. Las prisiones estadounidenses han sido criticadas por la Organización de las Naciones Unidas por condiciones "espantosas", trabajo forzoso no remunerado (calificado como "forma contemporánea de esclavitud") y represión contra presos que se politizan tras su encarcelamiento.
El sistema penal estadounidense también se caracteriza por:
Falta de rehabilitación: El 68% de los liberados son arrestados nuevamente dentro de los tres años.
Prisiones privadas: Empresas como Geo Group y CoreCivic operan cárceles con ánimo de lucro, y su negocio se ha revitalizado con la llegada de Donald Trump, que prometió deportar millones de inmigrantes, lo que aumentaría la demanda de cárceles privadas.
Impacto social: Más de 113 millones de estadounidenses han tenido un familiar en prisión, lo que genera un impacto social y económico devastador, especialmente en comunidades marginadas".
#14 La vietnamita, como su propio nombre indica, era un cacharrillo inventado en Vietnam para freir a octavillas y propaganda a propios y enemigos, construido con cuatro palos y una malla de seda, nylon o similar con el que se sacaban copias de la manera más artesana. Horas y horas nocturnas para imprimir un puñado, te lo dice un nocturno en aquellos años.
Aquí la descripción más versada :
"La vietnamita fue un artilugio casero y rudimentario utilizado durante el franquismo para imprimir octavillas, panfletos y otros materiales de propaganda antifranquista de forma clandestina. Aunque el nombre hace referencia a Vietnam, su uso se popularizó como metáfora simbólica, emulando la lucha antiimperialista de Ho Chi Minh contra Estados Unidos, y se aplicó a cualquier máquina de impresión improvisada.
Construcción: Consistía en una base de madera con un marco articulado que sostenía una tela fina grapada. El cliché se elaboraba picando una lámina de parafina con tipos de máquina de escribir sin cinta.
Funcionamiento: Se colocaba el cliché sobre la tela, se colocaban papeles debajo y se aplicaba tinta con un rodillo. Tras la impresión, los papeles se secaban, aunque la tinta manchaba fácilmente.
Características clave:
Móvil y discreto: A diferencia de las máquinas legales (como la Minerva), las vietnamitas eran fáciles de transportar y ocultar, lo que permitía su uso en casas particulares o locales sociales.
Económico y accesible: Se construían con materiales simples, lo que las hacía viables en un contexto de escasez de recursos y prohibiciones.
Silencioso: Aunque no tan rápido como las multicopistas industriales, su funcionamiento era más silencioso, reduciendo el riesgo de ser descubiertas.
Este artefacto se convirtió en un símbolo de resistencia cultural y política durante el franquismo y dictaduras sudamericanas, representando el "combate de tinta" contra las dictaduras. Su uso fue fundamental en la difusión de ideas opositoras, especialmente entre 1960 y 1975.
#9 Cada cual tiene su experiencia de uso.A mi no me ha ido muy bien,me parecía lento y gran consumidor de recursos y mira que lo he intentado varias veces.Pero vamos,que si te va bien es una opción más entre tantas.