#1 Esta gente hace un daño terrible. No es sólo lo que roban, es lo que impiden a otros. El sufrimiento, las preocupaciones constantes, la frustración y los planes imposibles de quienes más necesitan las viviendas. La corrupción es mucho más que robar. Debería tener unas penas de cagarse vivo para toda la vida.
#1 Esto ya lo he visto en Cantabria otras veces. Por la autovía vas pasando de un valle a otro y en todos ves regueros de fuego en el monte, en zonas de difícil acceso. No hay otra explicación que una panda de hijos de puta coordinados para desbordar a los bomberos con decenas de incendios simultáneos.
#11 Es un bochorno, de verdad. Con los millones de personas que hay en Madrid, gente valiosa e inteligente y tienen que sacar a este niñato consentido con menos ingenio que un paramecio.
#10 Pues que en Ciudad Real no todo el mundo ha votado al PP, y se tienen que tragar esta mierda. Lo único que se pide es que traigan a alguien con méritos, da igual de la cuerda que sea.
#6 Dejando aparte querencias políticas (que también son criticables) es que el colega es una ameba. Insulso, sin ingenio, un tipo que ha caído en gracia y que goza de las simpatías de mucha gente, especialmente de derechas, sin que uno se explique por qué. ¿Pero qué méritos tiene este sujeto? Supongo que pintarse los ojos, llevar melena y ropa llamativa no debería ser suficiente para que a uno le suelten 11.000€ por salir a decir cuatro chorradas. Sobre todo porque es dinero de todos, joder. Es que cabrea con qué alegría se gastan el dinero de los demás.
#26 Estamos de acuerdo. Por otro lado creo que ninguno de los que participamos habitualmente lo hacemos por ganar, más allá de la satisfacción de que haya gustado a los lectores del sub. El tema de fondo es la rotura del espíritu del concurso y la sospecha bastante fundada de que esta usuaria tiene una actitud extraña sobre este asunto. Yo no la conocía pero a juzgar por los enlaces que han pasado por aquí no se toma nada bien que se cuestionen estos votos tan poco habituales.
"Disminuir los tiempos de espera en citaciones
para consultas y pruebas diagnósticas, entrada
a consultas, atención en urgencias y, en gene-
ral, para el acceso a la asistencia sanitaria.
[...]
- Inclusión en los Centros de Atención Prima-
ria de medidas organizativas que permitan
garantizar la correcta valoración y atención
de los pacientes sin cita y urgentes, asegu-
rando, al mismo tiempo, que esta atención
“no programada” tenga la mínima repercu-
sión en las consultas programadas.
- Optimización del tiempo de atención de las
consultas evitando las interrupciones.
- Establecimiento de un programa de citación
personalizada en las consultas externas de
atención especializada"
Vamos, que el médico se coma el marrón de atender a una familia de gitanos perjudicando a pacientes y familiares que tienen su turno y han estado semanas o meses esperando a ser atendidos.
No es descabellado deducir que esto pasa de manera extensiva en toda España. Por casualidad esta vez les han pillado, pero ¿a que ahora todos tenemos más claro de dónde sacan el dinero los ricos? Pues ya véis, de robarnos a todos.
Huelo a strike.
Ya en serio, hay un problema muy serio que parece que nadie quiere resolver. No puede ser que una buena parte de las familias gitanas tengan estos comportamientos en lugares públicos y que simplemente se trate de tapar como algo anecdótico, cuando sucede demasiado a menudo, especialmente en hospitales.
Lo mejor que puede pasar es que echen cuentas todos y decidan que no pueden asumir las potenciales pérdidas. Sería un gran paso para la humanidad no desencadenar otra guerra. Esta no la iba a ganar nadie. Irán no es un país de cuatro gatos y tercermundista al que se puede doblegar. Y tampoco van a conseguir parar a EE.UU. sería una guerra terrible.
Porque el True Crime es una puta basura. Es El Caso puesto en formato serie y vestido de sesudísimo guión y complejos personajes, cuando en realidad es la narración de escoria social y crímenes aborrecibles. Pero es lo que toca, a la gente le gusta la casquería, emburrizarse, quitarse el cerebro por un buen rato y sentir el placer de las desgracias ajenas.