Cuando llueve la energía que llega es unas milésimas de la que llega a pleno sol.
Y eso no hay tecnología que lo solucione.
Esto de aprovechar la energía cinética de las gotas de lluvia no deja de ser una simple curiosidad, de 600W por panel pueden aportar 0,5W cuando llueve. Y a un precio.
Nunca fue muy creíble, pero en estos temas aún menos, no distingue amigos de enemigos, a saber si no está hablando de yates de lujo saudíes o de narcolanchas paquistaníes...