Los hechos, según relatan los inquilinos del inmueble, comenzaron a hacerse notorios a finales del pasado otoño. En un piso situado en una de las plantas intermedias del bloque, los ocupantes empezaron a percibir ruidos durante la madrugada que no parecían tener un origen claro. Golpes secos en las paredes, pasos cuando aparentemente no había nadie caminando y puertas que se abrían lentamente forman parte de una secuencia de episodios que, según cuentan, se ha repetido en diferentes momentos del año.
|
etiquetas: vecinos , edificio , fenómenos extraños , huelva