En España solo el 30% jóvenes es propietario y este porcentaje no ha dejado de caer desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007. Es más, este grupo de edad es el que más está sufriendo la crisis de accesibilidad, al ser el eslabón más débil por sus bajos salarios. Un joven tiene que disponer en una cuenta corriente de unos 43.480 euros de entrada y unos 21.740 aproximadamente de gastos en el mejor de los casos. Más de 65.000 euros, una cuantía no accesible para todos. De ahí que muchos tengan que recurrir a la ayuda familiar.
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El progreso.
Que os creeis que todos trabajan sentaditos en un cubículo y no
No me parece exagerada esa distancia en tiempo.
Otra cosa es que sea, o no, senasato tener que ir cada día a la oficina para la inmensa mayoría de trabajos.