Hasta ahora EE.UU. se había mantenido al margen de esta conversación. El impacto, que ya luchan por detener en otros países, se empezará a notar pronto en la economía. China es el ejemplo para entender lo nocivo de entrar en declive poblacional, ya que quizás nunca supere a EE.UU. como primera potencia económica por su problema demográfico. Japón alcanzó su máximo de población en 2010 y ha visto como el declive poblacional lleva años lastrando su crecimiento. Mientras Europa ya lleva mucho tiempo alimentando su narrativa de malestar económico
|
etiquetas: ee.uu. , demografía , política migratoria , descenso población , historia
Parece el primer político que cumple lo prometido.