La muerte de un quebrantahuesos puede acarrear penas de entre seis meses y un año de prisión, además de multas de entre 50.000 y 200.000 euros, que pueden alcanzar los 600.000 euros en casos muy graves, recuerda la fundación.
#4 Díselo al guarda del coto o a sus socios, lástima que ese dinero no sea una recompensa por denunciar al culpable, seguro que entre ellos se respetan lo mismo
Aprovecho para mandar un saludo a la madre del envenenador.
Miguel Gila.
Poco me parece.