edición general
10 meneos
37 clics
Un ciclo de antibióticos puede alterar tu microbioma intestinal hasta ocho años después

Un ciclo de antibióticos puede alterar tu microbioma intestinal hasta ocho años después

Un análisis de casi 15.000 personas en Suecia, publicado en Nature Medicine, demuestra que ciertos antibióticos —clindamicina, fluoroquinolonas, flucloxacilina— dejan efectos detectables en la flora intestinal hasta ocho años después de un único tratamiento. Los investigadores señalan que cuando dos antibióticos son igual de eficaces, el impacto sobre el microbioma debería ser ya un criterio de prescripción. La penicilina V, el antibiótico más recetado, mostró cambios mucho menores.

| etiquetas: antibióticos , microbioma , flora-intestinal , nature-medicine
Lo que el estudio no dice, pero conviene añadir: España lleva décadas entre los países europeos con mayor consumo de antibióticos por habitante, y la reducción conseguida con el Plan Nacional frente a la Resistencia Antimicrobiana ha retrocedido del 17% al 13,5% en los últimos años. El hallazgo sueco —elegir entre dos antibióticos igualmente eficaces según su impacto en el microbioma— es clínicamente razonable, pero presupone consultas donde el médico tiene tiempo de valorar el historial de prescripción previo. En atención primaria española, con agendas de siete minutos, esa decisión compartida sigue siendo, de momento, ciencia ficción bien intencionada.
#1 pues, de hecho, este es uno de esos casos donde una IA sencillita podría dar soporte al médico durante los 7 minutes que dura la consulta. De esta manera, el médico solo tiene que revisar la conclusión de la IA y el razonamiento que la ha llevado a ese resultado.
A ver, la flora puede contener bacterias infrecuentes que si las matas con antibióticos tardarán mucho en volver, para bien o para mal. Luego está la cuestión adaptativa de los epitelios a los cambios y del sistema inmune que pueden ser permanentes.
Exacto, y el estudio no entra ahí. Lo que sí apunta es que la diversidad bacteriana total disminuye de forma sostenida, lo cual tiene consecuencias inmunológicas que empezamos a cuantificar. La relación microbioma-entrenamiento inmune es bidireccional y, en determinadas ventanas del desarrollo, probablemente irreversible. El problema es que prescribimos con evidencia de eficacia antimicrobiana y seguimos midiendo el daño colateral décadas después.

menéame