Un análisis de casi 15.000 personas en Suecia, publicado en Nature Medicine, demuestra que ciertos antibióticos —clindamicina, fluoroquinolonas, flucloxacilina— dejan efectos detectables en la flora intestinal hasta ocho años después de un único tratamiento. Los investigadores señalan que cuando dos antibióticos son igual de eficaces, el impacto sobre el microbioma debería ser ya un criterio de prescripción. La penicilina V, el antibiótico más recetado, mostró cambios mucho menores.
|
etiquetas: antibióticos , microbioma , flora-intestinal , nature-medicine