Lutnick se lanzó a atacar a la UE por su falta de competitividad, siguiendo de cerca los argumentos de Donald Trump contra el continente. A continuación, animó a los países a abandonar las energías renovables y recuperar el material más contaminante, el carbón, como fuente de energía principal. Muchos de los asistentes hicieron patente su incomodidad y se oyeron abucheos contra Lutnick, entre ellos los del ex vicepresidente de EEUU Al Gore. Y, finalmente, Lagarde se levantó de su silla y abandonó la sala mientras hablaba Lutnick.