Cuando el canciller de Argentina, Luis María Drago, supo lo que estaba pasando en Venezuela, se alarmó. Solo días antes, el 9 de diciembre de 1902, 15 unidades de la armada inglesa y alemana se unieron para atacar el puerto de La Guaira, tomaron seis embarcaciones venezolanas y se hicieron del control de los muelles. Al día siguiente, dos naves alemanas se apoderaron de un buque venezolano, mientras que "los ingleses incorporaron otro, el Bolívar, a su flotilla obligándolo a navegar con bandera británica", escribió el historiador.