#51 Que un grupo de personas con mucho dinero acapare recursos escasos por un mero egoísmo personal si me parece un problema.
Y respondiendo a tu pregunta, sí, he ido a toda clase de establecimientos hosteleros. Y de alguno no me siento orgulloso de haber estado. Mi ego no lo llena una habitación y un servicio suntuoso.
#18 Tuve una novia en un barrio de esos de tradición. El ambulatorio de ella era un sitio amplio, bien cuidado, edificio restaurado, pensé que era hasta hospital. El mío es un garaje, en donde en el centro esperamos a entrar en los despachos. Es un barrio donde la población gitana ha quedado bastante desplazada.
Pido ayuda. Escuché una vez, creo que en radio 3, un hombre que salía contando historias del demonio. Me gustó y me acojonó por partes iguales. No sé si eran fragmentos de pelis, series o novelas o trabajo de guion de un personaje singular. Y no sé si fue algo puntual o un espacio que reproducían cada cierto tiempo. Me gustaría saber más de ello.
Es curioso que a lo largo de la historia te hayan echado de tantos sitios diferentes.
Puedes acusar de antisemitas a unos y a otros a lo largo del tiempo. Que una religión mayoritaria te acuse de ser el verdugo del hijo de su dios.
Pero esa idea de parasitar mediante el interés y de aniquilar al vecino porque tú diosito te lo dice tiene un componente muy cercano a la psicopatía. Que de normal produce un rechazo en los que no son psicópatas. Sean vecinos o víctimas de semejante comportamiento.
#2 se me ocurren varios hilos de negocio: papel higiénico con la cara del genocida, o su bandera; camisetas varias con la denuncia explícita del genocidio, diana de juegos de dardos,; muñequitos para quemar, para vudú, para bolos.
Es lo que tiene ser un genocida, impulsor de la guerra, destructor de civilizaciones que por lo que sea no caes bien a la gente.
No. Pero es una manera de decirle a la … no sé si son testigos o imputadas, putas.
Que no debería ser despectivo. Yo soy una más, me levanto a las seis y dejo mi alma y mi cuerpo a cambio de un fajo de billetes que al final de mes ya no existen.
Va siendo hora de honrar la palabra, como hacen los maricones, los negros y los moros, que sin pudor alguno se denominan entre ellos así.
Lástima que la neomoral que llega tiene un frente contra la prostitución y la palabra puta ha de desaparecer. Por cierto a los puteros que conozco se honran de serlo. Y no les avergüenza tampoco referirse así entre ellos.
Así que si, que yo también soy un pobre y soy una puta. Y también me paga la administración. Y voy al puesto de trabajo y trabajo. Pero veo a compañeras que sino fueran seria hasta mejor. Que son el puto perro del hortelano. Pero a esas un juez no le preguntará. Lo confirmo yo, son hijas de.
Es evidente que hay más afiliados a la SS, pero por poner un contexto:
- un afiliado nuevo puede no tener autorización de trabajo y residencia.
-un afiliado nuevo puede solicitar el derecho a la asistencia sanitaria y se le da un número. Y a la vez solicitar la acreditación en las Tesorerías de las SS y que tenga dos números diferentes.
Y el problema no es la riqueza que muestra un país sino como se reparte esa riqueza.
Y respondiendo a tu pregunta, sí, he ido a toda clase de establecimientos hosteleros. Y de alguno no me siento orgulloso de haber estado. Mi ego no lo llena una habitación y un servicio suntuoso.