Estamos tardando en hacer espectáculos de “Cúpulas del Trueno”.
Un lugar en donde las deseos más primarios son aplaudidos. En donde se expresen las emociones más puras y se elija el formato que dará lugar al solo puede quedar uno.
El lugar en que la representación vital y cultural de lo que se siente cada individuo pueda ser expresado.
Abierto a toda ideología, grupo étnico, condición social. Retransmitido a cualquier rincón del planeta.
En Madrid compraron en barrios de mierda a 60.000€. No añadieron valor alguno, ni hicieron reformas. Solo acapararon viviendas. Y ahora venden a 260.000€.
Más el dinero ganado por tenerla en alquiler.
Es transferencia de capital, del que trabaja al que especula.
Las enfermedades de salud mental son lo que son. Y no, no se curan ni alterando bioquimicamente el cerebro, ni con Freud, ni con Rogers ni Beck ni Ellis como terapeutas de cabecera.
Cada persona tiene una historia y solo esa persona recorre su existencia.
Los que deseen vivir o no vivir con dolor o sin él es una opción personal.
Está ambigüedad se acabaría si cada persona que quisiera irse se llevará a un hdp con poder consigo. Y la eutanasia pasaría a ser una opción de primera necesidad.
#10 El tema está en que la judicatura valenciana y la catalana cojearan de diferentes sitios. Pero en la levantina que se vaya a la derecha más extrema es muy probable. Y quitarles el negocio eso es imperdonable para esa chusma.
Es lo que tienen los que venden su alma al diablo. Que una vez que el diablo se la cobra lo que queda de ti es un espantapájaros siniestro que solo puede juntarse con otros espantapájaros.
Gracias sistema educativo. Gracias gobierno del PSOE y PP. Gracias sectas que con vuestro trabajo educativo y sordo introducís en vuestros alumnos una empatía extraordinaria.
Que la comida doble de precio. Que la vivienda sea una quimera. Y que el trabajo no permita pagar lo anterior pero si te sirva hasta para distraer de un mundo que se cae a cachos.
Te centras en las personas que tienes al lado si tienes la suerte de que disfrutan de tu compañía.
Así no se hablará de otro pésimo partido de Cinicius.
De porque si tienes a cuatro tíos que ya no corren ni para atrás ni para adelante no los pueden cambiar.
En fin que el problema es el que representa esta realidad: que viejos senectos imponen un criterio de cómo ha de ser el mundo, rodeándose de pelotas que solo saben decir: así, así, lo haces perfecto.
Pero nadie dudaba que allí se pegaba.