Un contrato cambió de significado para siempre. En julio de 2001, el empresario Larry Silverstein firmó el alquiler o arrendamiento a 99 años del icónico complejo del World Trade Center, un acuerdo valorado entonces en torno a 3.200 millones de dólares que le daba el control operativo de un símbolo global. Todo más o menos normal si no fuera porque unas semanas después llegó el 11-S y aquel movimiento empresarial se convirtió en una historia casi imposible de contar sin que suene a guion: el “mayor trofeo inmobiliario” de Manhattan pasó a ser
|
etiquetas: 11s , torres gemelas