#3 Sobre todo porque los inspectores actúan sin temor a repercusiones si cometen un error. Ellos nunca pierden, por lo que pueden ir a calzón quitado. Si les sale bien, cobran. Si han cometido un error que cuesta dinero al acusado y al erario público, ellos cobran igual sin penalización.
Hay empresas constructoras que no licitan y ahí siguen funcionando.