Los contendientes mantienen una rivalidad ancestral y son adversarios desde hace miles de millones de años: la bacteria Escherichia coli y su archienemigo viral, el bacteriófago T7...En el espacio la batalla no se detuvo, los virus siguieron infectando a las bacterias y la E. coli continuó con su férrea defensa… pero ambos rivales lo hicieron de una forma distinta a como lo hacen en la Tierra. La microgravedad influyó tanto en la evolución de los virus como en la de sus bacterias objetivo, impulsando cambios genéticos notables en ambos.
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etiquetas: microbios , batalla , bacteriófago , bacteria , ingravidez
Esto va a portada como un cobete.
¿Que no?
No sé por qué me he acordado de la idea de llevar conejos a Australia, qué cosas más tontas se me ocurren. Bueno, de eso y de la novela "La amenaza de Andrómeda"... pero bueno, no se pueden hacer tortillas sin cascar huevos.