Hay días que entrenas y sientes que el cuerpo podría, pero la cabeza pone cara de “hoy no”. Y otros en los que, de repente, sueltas un “¡vamos, joder!” y parece que se enciende un interruptor interno. La forma de hablarnos (self-talk / autohabla / autoinstrucciones) influye en la atención, la tolerancia al esfuerzo, la confianza y la regulación emocional. Y dentro de ese universo, las palabrotas son un caso curioso: funcionan como lenguaje “tabú” con una carga emocional especial y eso puede empujar el rendimiento en tareas intensas y cortas.
|
etiquetas: autohabla deportiva , self talk , tacos , palabrotas , rendimiento
Eso es lo que suelto yo en mis marrones operandi.
Cojones.