Este fenómeno rompe con los ciclos tradicionales del sector y sitúa el esfuerzo financiero de los ciudadanos en niveles críticos. Mientras que en la burbuja de 2007 la tensión se centraba en la compra, en 2026, el ciudadano se encuentra atrapado en una especie de "tormenta perfecta" donde no existe refugio en ninguna de las dos modalidades de acceso a la vivienda.
|
etiquetas: vivienda