#2 Bonita bocachanclada en la dirección que sé que la lanzas. Lamentablemente el sinhogarismo es un problema estructural de base que un alcalde poco puede solucionar. Puede parchear con soluciones inmediatas que no van a hacer otra cosa que un efecto llamada, liberando o adelgazando las cifras de otras ciudades, pero en ningún caso revertir el problema.
Para eso hace falta mucho más y el capitalismo feroz no invita a pensar nada halagüeño.
#9 Sánchez tiene un par de huevos bien puestos, gobernando hasta el punto de poner muy nerviosos a los oligarcas del bipartidismo (entre los que se encuentra Felipón). Abascal es un puto cobarde que va a durar muy poco, ni siquiera en su partido.
El daño ya está hecho. Nunca un partido en democracia tuvo la persecución por lo civil o lo criminal, que ha tenido Podemos. Se comprase la casa que se comprase quien se la comprase. Fin.
#13 Es una putada pensar así, pero no nos dejan otra opción. Prepararse para lo que nos espera, para luchar contra gentuza que quiere ese modelo aquí, en nuestro país.
#64 Ni orgullo propio tienes. En tu comentario anterior dices (para intentar colar que eras un revolucionario) lo de la manifa, metiendo la palabra "incluso", dando a entender que tú eras crítico con el genocidio. Pero en éste comentario destapas lo que eres, un cobarde infraser. Te digo fantasma por aquí porque si nos encontrasemos en la calle no te diría absolutamente nada. Directamente caerías al fango. Pero tranquilo, que la vida todavía puede ser maravillosa y que nos dé la oportunidad de que eso ocurra. Falta poco, y vamos a ir a por vosotros, uno por uno. Reza infraser.
#56 Te equivocas. Tú y tus nuevos perfiles serán una y otra vez baneados karmaticamente. Es lo que tiene ser un fascista que viene a un sitio donde no son bien recibidos los fascistas. Suerte.
#10 Madre mía tío, leer tu historial de comentarios después de cenar es un alegato al vómito ipso facto. Qué asco das tío. Qué pena de "persona" engendraron tus padres.
Para eso hace falta mucho más y el capitalismo feroz no invita a pensar nada halagüeño.