Algunos de los afectados se mantienen en vilo ante la autorización anticipada del pastoreo y la caza en superficies afectadas por el contexto preelectoral que envuelve esa medida
Y el riesgo de nuevos incendios futuris de zonas que no se han quemado. Si tras los incendios se permiten las subastas el ganadero y cazadores lo tendran claro, pegarle fuego a lo no quemado para poder pastar y cazar.