Dicen que Marinaleda es una utopía por la paz y eso han debido pensar también las termitas, porque se han ido todas a vivir a esta pequeña localidad sevillana que con poco más de 2.600 habitantes ha visto rota su tranquilidad por el ir y venir de cámaras, redactores y fotógrafos que en busca de las termitas transitan estos días por las calles. 'Lo peor es el run-rún por la noche', suspira una vecina; 'Están toda la noche roen que roen'.
|
etiquetas: termitas , plaga , andalucia