La cuestión de la supervivencia de la República Islámica se ha planteado muchas veces, y la capacidad del régimen para suprimir la disidencia, reinventarse y llegar a compromisos cuando sea necesario no está en duda. Pero la crisis actual es diferente. Varios factores —profunda angustia económica, una moneda que se desploma, legitimidad política severamente erosionada, amenazas externas y lo que parece fatiga institucional— provocan una tensión sin precedentes sobre el sistema, haciendo que su futuro a largo plazo sea más precario que antes.
|
etiquetas: república islámica de irán , movimientos sociales , represión