El Palau Sant Jordi, con las entradas agotadas desde hace un mes (18.000 personas), fue un templo consagrado al culto a Pink Floyd. En la primera parte, Waters lanzó dedicatorias al pobre Syd Barrett, el desquiciado primer líder de Pink Floyd, fallecido el año pasado. Col la canción inédita Leaving Beirut, en la que Waters evocó su viaje al Líbano con 17 años, aprovechó para arremeter contra la política internacional de EEUU. El clásico cerdo volador llevaba inscrito: "Stop Bush Now"
|
etiquetas: musica , rock , floyd , progresivo , bush , barrett