Cuando se alumbra, la oscuridad devuelve los objetos que había escondido. Pero al apagar las luces, el cielo se enciende. ¿Es la observación de un cielo nocturno oscuro y nítido un derecho? Debería serlo y, como tal, implicar una serie de deberes. Como dijo Ray Bradbury: "No estoy apagando la luz: estoy encendiendo la noche".
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