Al contrario de lo que se suele pensar, el cuidado paliativo no debe llegar a los últimos quince días de vida de la persona, cuando su deterioro ya ha progresado. Por ejemplo, si a un paciente oncológico el tratamiento le provoca disnea, el médico debe buscar solución a este síntoma. «Tienen que comenzar desde el diagnóstico», destaca el doctor Batiz. Eso sí, la intensidad aumenta progresivamente si la patología se vuelve refractaria al tratamiento o si no responde a este, «de ello se ocupan los internistas, los cardiólogos, los oncólogos.
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etiquetas: salud , paliativos , enfermos
Me ha gustado mucho leer tu relato, gracias por compartirlo.
www.contarcuentos.com/2010/02/el-cuento-de-la-buena-pipa/