La captura de Nicolás Maduro y los bombardeos en Venezuela siguen a pies juntillas estos dos elementos: Primero, el presidente dice lo que quiere hacer en voz alta. Trump miente constantemente sobre datos, cifras y hechos, pero no sobre sus intenciones. Segundo, nadie tiene un plan. Trump tiene ideas, proyectos y paranoias variadas en mente, da órdenes y suceden cosas, pero nada de lo que hacen sigue una estrategia elaborada basada en información clave que no conocemos o una hoja de ruta a largo plazo.