#3 Defiende al expresidente Zapatero, no al PSOE, y eso precisamente le honra.
Puedes ser de la oposición y, aun así, ser una oposición inteligente: una que discute las ideas que no comparte, pero que es capaz de apoyar aquellas que sí considera beneficiosas para la ciudadanía, vengan de quien vengan. Solo por eso ya merece mi respeto, aunque no comparta algunas de sus posiciones.
El problema es que en España ser “de la oposición” suele entenderse de forma literal: oponerse a absolutamente todo lo que diga o haga el otro partido.
La inteligencia política, el trabajo por el ciudadano y las responsabilidades que se les suponen a los representantes públicos quedan en segundo plano.
Y, al final, tenemos los políticos que nos merecemos. ¿Cuántas veces nos recuerdan - mi madre lo hace a menudo - que en las cenas de Navidad no se habla de fútbol, religión o política? La razón es clara: muchas personas se comportan como fanáticos de una ideología, una religión o un equipo, y perciben al otro como una amenaza vital.
“Con nosotros o contra nosotros” es la frase que muchos piensan, aunque no siempre la digan. El razonamiento y el respeto, una vez más, quedan a un lado.
#3 Hay muchos sistemas de medición de calidad e impacto de la investigación. Y normalmente se mide diferente según la disciplina, no se emplean los mismos métodos en química que en economía.
Una de las métricas más extendidas y transversales es la calidad de las revistas mediante su Factor de Impacto (FI) según el Journal Citation Reports (JCR), pero siempre hay críticas y alguna que otra controversia. Es todo un mundo y largo de contar (y debatir!)
Los académicos nos damos de hostias contra el sistema y a muchos no nos gusta, pero al final a todos nos toca pasar por el aro.
#1 Como te he dicho otras veces, en España se ha construido mucha más vivienda que el aumento de población u que estás cuentas no se hacen sobre los últimos 5 años.
Es un problema mundial, independientemente de izquierdas o derechas el problema de fondo es la vivienda como objeto de inversión, no basta con construir, si no con sacar la vivienda del mercado.
Ocurre lo mismo con sanidad, educación, seguridad, infraestructuras... Cosas básicas por las que la gente pagará cualquier cosa porque son vitales, y si están en manos de inversores, controlan el mercado a su favor y disparan sus precios.
Hasta tu adorado Trump de ha dado cuenta antes que tú.
#4 Me parece bien eso que propones, el decrecimiento es el camino, pero no de si tienes claras las consecuencias de ello, lo que tú dices… » ver todo el comentario
#3 Esto es lo que muchos no están viendo, da igual que seas pero no te pongas en medio o terminarás en la misma fosa que el resto, es lo mismo que hicieron aquí durante décadas después del “alzamiento “
#3 Trump decreta la ley marcial y con las armas que tiene guardadas en secreto no deja viva ni una sola pantera ¿qué te apuestas? Te recomiendo a william cooper, esto es el principio.
#3 le he preguntado a una IA y da varias soluciones interesantes: vallados móviles, recogida nocturna, burros o llamas, collares GPS... El problema no sé si es que no se quiere o no se puede invertir un duro para garantizar una convivencia segura con la fauna salvaje.
En cualquier caso cada empresa para seguir en mercado debe buscar soluciones, no solo lamentarse amargamente.