Condenado un cazador a pagar más de 100.000 euros por haber abatido a una hembra de lince en Toledo
J.M.L.
2-3 minutos
El Juzgado de lo Penal número 3 de Toledo ha condenado a un cazador al pago de una indemnización a la Junta de Castilla-La Mancha de 100.800 euros por haber abatido en el año 2019 a un ejemplar de lince ibérico en el coto La Batinosa, de Menasalbas (Toledo). Además, durante tres años queda inhabilitado para el ejercicio de actividades relacionadas con la caza.
La sentencia considera probado que el cazador mató a una hembra de lince, de nombre Nenúfar, siendo responsable por ello de un delito contra la fauna por imprudencia grave. Nenúfar había sido liberada en la comarca de los Montes de Toledo en febrero de 2017 dentro del programa de reintroducción de la especie. Por ello, portaba un radiotransmisor para su seguimiento. Dos años después su cadáver tiroteado fue descubierto por un agente medioambiental de la Junta de Castilla-La Mancha que también halló a uno de sus cachorros muerto por inanición.
Los hechos ocurrieron en junio de 2019 cuando el ahora condenado practicaba la caza sin licencia en vigor y en un periodo sin autorización para ello. Durante el juicio, la Junta de Castilla-La Mancha llegó a pedir una indemnización de 500.000 euros por elevado coste de dinero público que supone su cría y reintroducción en la naturaleza pero al final la cuantía se ha reducido a 100.800 euros por la muerte de la lince y una de sus crías. La sociedad de cazadores implicada en el caso, para la que algunas acusaciones solicitaban responsabilidad civil subsidiaria, ha quedado absuelta. Además, las acusaciones habían solicitado tres años de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio de la caza durante cinco años.
El cazador, que fue detenido por la Guardia Civil tras una investigación del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) que se centró en el entorno de las personas que solían cazar en el coto, afirmó que había disparado al animal con su escopeta porque lo había confundido con un zorro ya que estaba participando en una cacería de zorros. La hembra de lince abatida estaba cuidando en aquella época de una camada de cuatro cachorros de dos meses de edad que quedaron desvalidos y posiblemente todos murieron porque la madre no pudo atenderlos. De ellos, solo se halló el cadáver de uno.
#2 Ya hasta los meneantes sabemos por donde trasladan los misiles, imaginad a los generales de los ayatolas apuntando a los transportes mientras se descojonan.
La derecha es la NO IDEOLOGIA.
Es simplemente que los poderosos pagan a pringaos para que tengan un partido y llenen las TV, Radios, RRSS y todo de mierda para aumentar la masa de garrullos fachapobres y estos voten en contra de sus propios intereses.
#3 Dinero es por lo que los republicanos quieren que se vaya de ahí, les está subiendo el combustible... uyyy, sus negocios pueden empezar a ir mal.
Jajajaja, Estos fachas, les dejas y se matan entre ellos.
J.M.L.
2-3 minutos
El Juzgado de lo Penal número 3 de Toledo ha condenado a un cazador al pago de una indemnización a la Junta de Castilla-La Mancha de 100.800 euros por haber abatido en el año 2019 a un ejemplar de lince ibérico en el coto La Batinosa, de Menasalbas (Toledo). Además, durante tres años queda inhabilitado para el ejercicio de actividades relacionadas con la caza.
La sentencia considera probado que el cazador mató a una hembra de lince, de nombre Nenúfar, siendo responsable por ello de un delito contra la fauna por imprudencia grave. Nenúfar había sido liberada en la comarca de los Montes de Toledo en febrero de 2017 dentro del programa de reintroducción de la especie. Por ello, portaba un radiotransmisor para su seguimiento. Dos años después su cadáver tiroteado fue descubierto por un agente medioambiental de la Junta de Castilla-La Mancha que también halló a uno de sus cachorros muerto por inanición.
Los hechos ocurrieron en junio de 2019 cuando el ahora condenado practicaba la caza sin licencia en vigor y en un periodo sin autorización para ello. Durante el juicio, la Junta de Castilla-La Mancha llegó a pedir una indemnización de 500.000 euros por elevado coste de dinero público que supone su cría y reintroducción en la naturaleza pero al final la cuantía se ha reducido a 100.800 euros por la muerte de la lince y una de sus crías. La sociedad de cazadores implicada en el caso, para la que algunas acusaciones solicitaban responsabilidad civil subsidiaria, ha quedado absuelta. Además, las acusaciones habían solicitado tres años de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio de la caza durante cinco años.
El cazador, que fue detenido por la Guardia Civil tras una investigación del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) que se centró en el entorno de las personas que solían cazar en el coto, afirmó que había disparado al animal con su escopeta porque lo había confundido con un zorro ya que estaba participando en una cacería de zorros. La hembra de lince abatida estaba cuidando en aquella época de una camada de cuatro cachorros de dos meses de edad que quedaron desvalidos y posiblemente todos murieron porque la madre no pudo atenderlos. De ellos, solo se halló el cadáver de uno.