#13 ¿Y que tiene que ver una cosa con la otra? Siempre ha existido cierto distanciamiento con el distinto. Es como decir que hay odio contra el tonto de la clase.
¿Justifica eso que a un inmigrante ilegal y problemático nos lo tengamos que comer? Yo creo que no. Y en ese discurso de buenísimo infinito en el que se ha metido la izquierda ha dejado tirado al proletariado, al cual está jodiendo a cambio de mano de obra barata, a la vez que alimenta a la extrema derecha con un discurso en el cual todo inmigrante es un delincuente (lo cual es absolutamente falso).
Como seres humanos cabalgamos muchas contradicciones. Pero yo creo que la izquierda de este país se lo tiene que hacer mirar con este problema. Tenemos ciertos países en Europa que instauraron un buenismo infinito...y los resultados no han sido precisamente buenos.
#7 Por eso la gente está super contenta con Ayuso. Que IDA apoye a estos desgraciados no quiere decir que el resto lo haga.
Vuelvo a repetir. La izquierda tiene que asumir que cualquier persona de fuera que cometa delitos tiene que irse fuera. Y que las normas están para todos. Es decir con papeles puedes entrar, de otra manera no.
Y si esto no lo procesa y lo asimila me temo que estamos condenados a vivir unos maravillosos años con PP+VOX.
#4 Eso es falso. Los ricos también molestan y expulsan de determinadas zonas a los patrios. Así que no, no tienes razón.
Lo que no tiene justificación es que una persona reincidente nos la tengamos que comer en nuestro país. Y eso hasta que no lo procese la izquierda lo tiene muy jodido. No, no cabemos todos ni todos somos seres de luz. Ya seamos patrios o inmigrantes.
Molestan los que cometen delitos. Punto. El resto es pura demagogia. Y vuelvo a repetir, en España se emigró de la hostia por la maldita guerra y la hambruna. Y éramos pobres como ratas. No se nos conocía precisamente por ir a países a ir delinquiendo.
Lo mandaron fuera por putero y ladrón. Lo del 23F no tiene absolutamente nada que ver. E independientemente de todo el Rey hizo lo que siempre hacen los Borbones, ponerse de perfil y luego abandonar al lado de los pringados que quisieron dar el golpe "por eso no cumplió su palabra de caballero".
Si realmente hubiese estado en contra del golpe, hubiese solicitado la detención de los implicados y ni se hubiese producido. Pero vamos, que dejó hacer y luego se apuntó al bando ganador.