#65 Llamar a Venezuela “dictadura de ultraizquierda” es propaganda, no análisis.
Mezclas hechos ciertos (autoritarismo, represión) con una conclusión ideológica falsa.
Que un régimen se autodenomine socialista no lo convierte en izquierda: no hay control obrero, ni redistribución real, ni igualdad, sino oligarquía, corrupción y clientelismo.
“Ultraizquierda” no es una categoría académica, es una etiqueta emocional para culpar a la izquierda de una dictadura que funciona como una cleptocracia autoritaria.
Confundes discurso con realidad y haces falacia por asociación: manual básico de manipulación.
#64 Devuelve el título de bachiller (si lo conseguiste) y pide empezar de nuevo y esta vez presta atención cuando expliquen las cosas, te irá mejor en la vida.
#10 ¿judíos solamente?, vaya ignorancia que tienes y te atreves a preguntar si no sabe lo que es un nazi.
A los campos de concentración enviaron también a gitanos, opositores políticos, sindicalistas, homosexuales o republicanos españoles.
Que en España apenas haya judíos y que los judíos que gobiernan hoy Israel se comporten como nazis, hacen que se centren en atacar a los otros colectivos.
#3 Claro que sí es posible. Estoy segura que pensaría así:
- Hagamos elecciones libres y ya veréis como las ganamos de calle
Después
- ¿No hemos ganado? Entonces habrá que pasar a otra fase de acción
Mas tarde
- ¿Pero qué pasa? ¿Y el levantamiento contra el sistema? ¿Nadie se mueve?
Finalmente
- Bueno, al menos pillé cacho en CCOO
#91 He dicho tu, eres tu el que lo tiene claro, sabes lo que has de buscar. De lo que yo he consumido de su contenido no puedo decir que haya visto nada que pueda destacar defendiendo una dictadura, no voy a perder mi tiempo con los desvaríos de un ultraderechista.
#83 Pues yo llamo ultraderecha a gente que defiende ultraderechistas, y lo dicho, con mayor fundamento.
Me puedes explicar tu, como el facuo ha defendido una dictadura?
Mezclas hechos ciertos (autoritarismo, represión) con una conclusión ideológica falsa.
Que un régimen se autodenomine socialista no lo convierte en izquierda: no hay control obrero, ni redistribución real, ni igualdad, sino oligarquía, corrupción y clientelismo.
“Ultraizquierda” no es una categoría académica, es una etiqueta emocional para culpar a la izquierda de una dictadura que funciona como una cleptocracia autoritaria.
Confundes discurso con realidad y haces falacia por asociación: manual básico de manipulación.