#4Entregaría mi alma al diablo porque me concediera el deseo de ponerte delante de mí para arrebatarte hasta el último aliento con mis propias manos
Esto no es de Nazi es más bien de felicitacion por carnavales de las hermanitas descalzas de San Onésimo.
#1 que orgullosa estaría tu madre si sabe que has escrito este comentario. Tremendamente orgullosa, para eso te cuidó de pequeño, para que de mayor seas un miserable que se dedica a escribir gilipolleces por internet. Bravo!
#1 No salis de las memeces de siempre, cuando los datos no coinciden con el relato de la derecha, solo os queda la algarabía.
"El gasto en mantenimiento de la red ferroviaria por km ha aumentado un 58% desde 2018"
#32 de lo que si hay pruebas, es de que unos militares retirados (nada nazis, por supuesto) arenguen a que asesinen a "25 millones de hijos de puta". Te incluyes entre los que blanquean o defienden dichas arengas?
#49 Ultraizquierda
Te responde chatgpt, por que a mi me da pereza.
Resumen claro y directo de por qué Venezuela no puede considerarse hoy un país de izquierdas, más allá del discurso:
La izquierda no es solo retórica
El régimen se autodenomina “socialista”, pero usar un lenguaje de izquierdas no convierte automáticamente a un país en uno de izquierdas. Lo que cuenta son las prácticas reales, no los eslóganes.
Autoritarismo incompatible con la izquierda democrática
Concentración total de poder, ausencia de separación de poderes, represión política, presos políticos y elecciones sin garantías. La izquierda moderna es democrática o no es.
Destrucción del Estado social
Sanidad, educación, salarios y pensiones están en niveles de colapso. La desigualdad real y la pobreza extrema se han disparado. Un proyecto de izquierdas no empobrece masivamente a su población.
Economía extractiva y clientelar
No hay control obrero, ni economía social, ni redistribución real. Hay élites enriquecidas, corrupción sistémica y uso del Estado como botín político.
Nacionalismo y militarización del poder
El régimen se sostiene sobre fuerzas armadas, servicios de inteligencia y lealtades personales, no sobre participación popular ni justicia social.
Conclusión:
Venezuela es hoy una dictadura autoritaria con retórica de izquierdas, no un país de izquierdas. La ideología sirve como fachada; el sistema real es autocrático, corrupto y anti-social.
Gareth Aled Dennis es un ingeniero ferroviario y escritor que se ha especializado en sistemas de transporte y política. Hace un poco lo que hacen otros expertos con los accidentes aéreos.
Me ha parecido interesante y se le entiende bastante bien (o con las captions)
#1 Ciertamente, pero al menos este hombre se centra en la parte técnica y física del accidente. Al ser de fuera tiene una visión diferente.