A Andrew Forster le gustan las galletas. Más incluso que al propio monstruo de Barrio Sésamo. Y prácticamente es lo único que come. Tiene fobia a cualquier tipo de alimento que no sean galletas, crispis o pan tostado. Aunque Andrew Forster vive inmerso en un eterno desayuno, esto no le impide desempeñar su labor de chef con total diligencia en el restaurante italiano donde trabaja. Y lo hace sin probar ni uno de los platos que prepara. “Si los pruebo me pongo malo”. Que nos explique cómo lo hace.
|
etiquetas: chef , restaurante , italiano , fobia , comida