El triunfo de la extrema derecha en la batalla cultural digital

Factores estructurales generales

La extrema derecha global ha ganado terreno en Internet desde aproximadamente 2016-2019 por una combinación de factores:

1. Aprovechamiento superior de la economía de la atención La extrema derecha entendió antes que la izquierda que las redes sociales no son medios de comunicación tradicionales, sino sistemas de distribución de contenido basados en engagement emocional. Sus mensajes están diseñados específicamente para generar reacciones viscerales: indignación, miedo, tribalismo. Esto encaja perfectamente con lo que los algoritmos amplifican.

2. Infraestructura descentralizada y coordinada Mientras la izquierda tradicional dependía de estructuras partidarias y medios establecidos, la extrema derecha construyó ecosistemas digitales descentralizados pero coordinados: desde imageboards (4chan, 8chan) hasta discords privados, pasando por canales de Telegram y plataformas alternativas. Esta estructura les permitió experimentar, radicalizar y luego "blanquear" contenidos hacia plataformas mainstream.

3. Narrativa anti-establishment en era de desconfianza institucional La crisis financiera de 2008, seguida por la pandemia, creó un caldo de cultivo perfecto para narrativas que culpan a "élites globalistas", medios tradicionales e instituciones. La extrema derecha capitalizó esto mejor que nadie, presentándose como "la verdad que te ocultan".

4. Simplicidad narrativa vs complejidad progresista Los mensajes de extrema derecha suelen ser simples, binarios y emocionales ("ellos vs nosotros", "invasión", "reemplazo"). Las narrativas progresistas tienden a la complejidad, matices y precisión lingüística, lo cual funciona peor en formatos cortos y virales.

El papel de los algoritmos de plataforma

Aquí es donde la cosa se pone más concreta y documentada:

YOUTUBE (Google)

  • El algoritmo de recomendación de YouTube ha sido repetidamente documentado como una "máquina de radicalización". Investigaciones de The Guardian, Wall Street Journal y estudios académicos muestran que el sistema tiende a recomendar contenido progresivamente más extremo para mantener el engagement.
  • Los contenidos de extrema derecha generan más "watch time" porque emplean técnicas de narrativa conspirativa que mantienen a la gente enganchada ("espera a ver qué pasa al final").
  • YouTube modificó parcialmente sus algoritmos en 2019-2020, pero el daño estructural ya estaba hecho. Y sigue más o menos inalterable. Google ha convertido una de su más icónicas herramientas de comunicación social, en un nido de contenidos fascistas con carácter global.

FACEBOOK/META

  • Documentos internos filtrados (Facebook Papers) revelaron que los propios investigadores de Meta advirtieron que el algoritmo amplificaba contenido divisivo y extremista porque generaba más interacción.
  • El sistema de engagement favorece contenido que genera comentarios acalorados, shares indignados y reacciones emocionales fuertes. La extrema derecha diseña contenido específicamente para esto.
  • Los grupos cerrados de Facebook permitieron la creación de cámaras de eco radicalizadas con poca moderación durante años.

TIK TOK

  • Aunque TikTok tiene origen chino, su algoritmo de "For You Page" es quizás el más opaco y potente de todos.
  • Investigaciones muestran que el algoritmo puede llevar a usuarios hacia contenido extremista en pocas horas mediante un sistema de recomendación que prioriza "completado del vídeo" y "tiempo de visualización".
  • La extrema derecha ha sido particularmente hábil usando trends, música viral y formatos cortos para "normalizar" mensajes radicales entre audiencias jóvenes.
  • El formato de vídeo corto dificulta el fact-checking y favorece la simplificación extrema.

TWITTER/X

  • Bajo Elon Musk, la plataforma ha dado mayor visibilidad algorítmica a contenido de extrema derecha de forma documentada.
  • La eliminación de restricciones de moderación y la reactivación de cuentas previamente baneadas ha creado un ecosistema más permisivo.
  • El sistema de verificación de pago favorece a quienes pueden monetizar contenido polémico.
  • Y por supuesto para Elon Musk, la radicalización y la ausencia de debate crítico, en los USA, le favorece para sus intereses económicos con carácter global.

Mecanismos algorítmicos específicos que favorecen este contenido

  1. La desinformación genera más engagement: Ninguna plataforma major prioriza la precisión factual tanto como la interacción. Priorización de engagement sobre veracidad
  2. Amplificación de contenido emocional: Los algoritmos detectan y amplifican contenido que genera reacciones emocionales fuertes (ira, miedo, indignación).
  3. Cámaras de eco por diseño: Los sistemas de recomendación tienden a mostrar "más de lo mismo", radicalizando progresivamente a usuarios.
  4. Optimización para tiempo de pantalla: Contenido conspirativo y radical mantiene a la gente más tiempo en plataforma.
  5. Moderación asimétrica: La extrema derecha ha aprendido a usar dog whistles, memes y lenguaje codificado que evita filtros automáticos mejor qué contenido explícito.

Lo que NO están haciendo los algoritmos

Es importante señalar que probablemente NO existe una conspiración consciente de Silicon Valley para favorecer a la extrema derecha. Lo que existe es:

  • Incentivos económicos que priorizan engagement sobre bienestar social. Todos/as o casi todos/as los "influencers", y muy especialmente los "youtubers" de extrema derecha están financiados.
  • Algoritmos diseñados para maximizar tiempo de pantalla sin consideración del impacto político
  • Una extrema derecha que entendió mejor las reglas del juego digital que sus oponentes.

La batalla cultural se está perdiendo no porque los algoritmos sean "de derechas", sino porque fueron diseñados para maximizar beneficios mediante la amplificación de contenido emocionalmente potente, y la extrema derecha global entendió esto antes y mejor que nadie.

P.D: fui uno de los fundadores de una Red de Blogs de contenidos políticos socialdemócratas, progresistas y de izquierdas en España (2005-2008). Mi impresión personal es que en España, la batalla cultural de los partidos progresistas y de izquierdas en Internet, se ha perdido. Y esto se debe fundamentalmente al factor endogámico que rodeó y rodea actualmente, gran parte de las cúpulas de dirección de todos estos partidos.

Aún no es tarde, precisamente, para que de forma completamente espontánea (sin bots ni "asesores pesebristas") miles de internautas que se consideran de izquierdas, podemos y debemos librar esa batalla cultural en la Red, con el propósito de sumar y no de restar fuerzas.

Finalmente espero y deseo que se realice un verdadero ciberactivismo y no una mera reproducción de consignas cocinadas por los/as mismos/as 4 personas que confeccionan las listas electorales en TODAS las organizaciones y partidos políticos de izquierda y socialdemócratas.

Conclusión: que me gustaría no tener que reproducir el párrafo anterior en el futuro. Soy un idealista...lo sé.