Dos de ellos fueron colgados en un lugar entre las localidades de Gereshk y Musa Qala y el tercero lo fue en Musa Qala, explicó Qasim. Un habitante de Musa Qala confirmó la muerte de este hombre, cuyo cadáver estuvo en la calle principal de la localidad durante tres horas. Después el cuerpo fue bajado de la horca y enterrado. "Los talibán dijeron a la gente de Musa Qala que quien diera información al Gobierno o a sus enemigos sería castigado del mismo modo que el informador", afirmó este testigo.
|
etiquetas: terrorismo , internacional