Sphex avanzaba en su puesto; su escudo cerraba la línea que nacía en la mano armada del rey espartiata. A su izquierda, los hostigadores tanteaban al enemigo que avanzaba hacia su encuentro: sus mejores tropas, las de mayor prestigio; nobles engalanados de bronce que pronto cruzarían armas con pastores y labriegos de la Esquirítida.
|
etiquetas: laconia , batalla , sphex