Cuando iba a cumplir 10 años en Microsoft, sentí el retorno del mismo vacío que había sentido el día de mi graduación. Esta vez el vacío no era debido a lo que había fuera de mi, sino a lo que pasaba dentro. Me cuestioné lo que estaba haciendo con mi tiempo en el planeta. Los sueños de mis años de estudiante se habían cumplido y, si no hacía grandes cambios pronto, sabía que me encontraría haciendo lo mismo repetitivamente.
|
etiquetas: microsoft , nuevos retos