Recientes investigaciones judiciales han vuelto a revelar la realidad de esos territorios, incomprensiblemente llamados paraísos por el ordenamiento jurídico, como destino de los capitales de origen ilícito. Su constante presencia ante cualquier forma de delincuencia económica parece que no resulta suficiente para tomar medidas más drásticas que las adoptadas hasta ahora por el Gobierno y la comunidad internacional...[Visto en
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