En la laberíntica política de la República Islámica, hay hombres que empuñan espadas y hombres que empuñan silencios. Alí Larijaní, fallecido hoy en un ataque que se atribuye Israel, era un practicante poco común de ambas artes, aunque siempre prefirió el filo preciso del bisturí a la fuerza bruta de la maza. Su muerte, ocurrida menos de un mes después de la de Alí Jameneí, hace algo más que eliminar a un estadista veterano del tablero: derriba, de facto, el último puente entre un pasado revolucionario y un futuro viable para el Estado iraní.
|
etiquetas: irán , larijani , guerra , solana , diplomacia
Muchísimas cosas se construyen desde los grises y en muchísimos ámbitos. En política internacional aún más.
Supongo que creen que así van a debilitar al imperio por la crisis económica global para que sean expulsados de Oriente Medio, y ellos puedan crear el Gran Israel y convertirse en la superpotencia global sustituyendo a Estados Unidos.
Tal vez no cuentan con que Irán aguantará.