Fue a finales de 2022 cuando inició una baja médica por problemas de espalda. Según recoge la sentencia, padecía una estenosis lumbar severa que obligó a una intervención quirúrgica en marzo de 2024. Tras un largo periodo de incapacidad temporal, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) estudió si procedía reconocerle una incapacidad permanente, pero finalmente la denegó en noviembre de es mismo año. Después de recibir el alta, la empresa la mantuvo en su domicilio con permiso retribuido hasta que pasara un reconocimiento médico.
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