No es una carpeta, ni una base de datos, ni siquiera un conjunto de documentos sensibles. Si la historia termina siendo cierta, lo que habría salido de China sería algo mucho más inquietante: una porción gigantesca de conocimiento técnico, científico y potencialmente militar. Eso es lo que gira ahora alrededor del supuesto ataque al Centro Nacional de Supercomputación de Tianjin, una de las infraestructuras de computación avanzada más importantes de China.
|
etiquetas: hacker , cracker , china , filtración de datos