Miles de personas que acudieron ayer al Cementerio General para honrar a sus familiares muertos contemplaron cómo los miles de metros cuadrados de la sección séptima, la de las fosas comunes donde hay, entre otros, restos de represaliados por los franquistas después de la Guerra Civil, se han convertido en un gran bosque de hierbas y matojos que llegan a tener, en algunos casos, casi un metro de altura. El Ayuntamiento de Valencia no ha hecho nada para limpiarlo.
|
etiquetas: valencia , fosas comunes , víctimas del franquismo